Fueron las bocas clausuradas,
se decretó asueto a los oídos,
fuertemente la inteligencia es
tomada y no por sorpresa,
tomada en su sentido
más literal.
De duelo estaba la lectura,
de fiesta la censura,
endiosada presidencia,
deidad griega
aunque no olímpica,
anunciaba el crecimiento del país,
en números,
signos ininteligibles al común,
los monos se multiplicaban,
la clonación de analfabetos
había llegado a la Argentina
por una puerta que, entre signos
de exclamación, afirmaba:
hemos ganado al monopolio,
hemos derrotado a la lectura.
Autora: Adriana Comán
lunes, 13 de enero de 2014
domingo, 24 de noviembre de 2013
"Amordazado"
Angustia de transpirar la vida
con el rozar de tu alma
que, en silencio,
anuncia el desvelo
histórico del hombre
por intentar saber
los atajos del verdugo.
Los silencios son precipicios,
socavan la paciencia,
destrozan los símbolos,
se pierde la identidad
entre las subculturas de la desobediencia
que amenaza al verdugo
con dejarlo inválido,
sin poder.
¡Ay, pero el capital es enorme!
la mordaza congela el espíritu,
enmaraña los nervios,
la bronca se vuelve carne,
la saliva espumante
domina la sangre,
los ojos no cierran la compuerta de la ira.
¡Ay, pero el capital es enorme!
el verdugo late y se nutre del silencio
que aliena a los hombres.
Autora: Adriana Comán
con el rozar de tu alma
que, en silencio,
anuncia el desvelo
histórico del hombre
por intentar saber
los atajos del verdugo.
Los silencios son precipicios,
socavan la paciencia,
destrozan los símbolos,
se pierde la identidad
entre las subculturas de la desobediencia
que amenaza al verdugo
con dejarlo inválido,
sin poder.
¡Ay, pero el capital es enorme!
la mordaza congela el espíritu,
enmaraña los nervios,
la bronca se vuelve carne,
la saliva espumante
domina la sangre,
los ojos no cierran la compuerta de la ira.
¡Ay, pero el capital es enorme!
el verdugo late y se nutre del silencio
que aliena a los hombres.
Autora: Adriana Comán
viernes, 25 de octubre de 2013
"El Habitante"
ya te ha inoculado
su veneno,
está en tu interior
y corre por tus venas,
despiadadamente
te convence.
Ya le perteneces,
se desorbitan los colores
en tu fascinación,
chorrea la vida por las paredes,
tus nervios laten
en el purgatorio de la hipocresía,
donde habías nacido
para engendrarte
infinitas veces
en el holocausto
de la sin razón.
Ya no resuenan tus ecos ,
el grito te ha digerido
y transformado
en una marioneta ciega,
donde habita él;
y vos sos sólo uno
de un millón
que parpadea el mundo
desde el terror.
su veneno,
está en tu interior
y corre por tus venas,
despiadadamente
te convence.
Ya le perteneces,
se desorbitan los colores
en tu fascinación,
chorrea la vida por las paredes,
tus nervios laten
en el purgatorio de la hipocresía,
donde habías nacido
para engendrarte
infinitas veces
en el holocausto
de la sin razón.
Ya no resuenan tus ecos ,
el grito te ha digerido
y transformado
en una marioneta ciega,
donde habita él;
y vos sos sólo uno
de un millón
que parpadea el mundo
desde el terror.
Autora: Adriana Comán.
domingo, 15 de septiembre de 2013
"Telaraña"
Desconocidos los rostros
que vimos todos los días
en la torpe rutina,
creímos conocerlos,
le dimos el derecho
de permanecer en nuestras vidas,
de colarse entre los calendarios,
de desnudar nuestro deambular
por el paso efímero de la tierra.
Desconocidos los rostros
de la infinita soledad
que habita en la indiferencia,
en el temor de no ser ni siquiera
un recuerdo en la telaraña
cruel de la memoria.
Desconocidos los rostros
de los habitantes
de nuestro útero,
de quienes se alimentaron
desde adentro pateando
las entrañas de nuestro suelo
por robar un instante
de aire contaminado de poder
y de falsa riqueza.
Autora: Adriana Comán
que vimos todos los días
en la torpe rutina,
creímos conocerlos,
le dimos el derecho
de permanecer en nuestras vidas,
de colarse entre los calendarios,
de desnudar nuestro deambular
por el paso efímero de la tierra.
Desconocidos los rostros
de la infinita soledad
que habita en la indiferencia,
en el temor de no ser ni siquiera
un recuerdo en la telaraña
cruel de la memoria.
Desconocidos los rostros
de los habitantes
de nuestro útero,
de quienes se alimentaron
desde adentro pateando
las entrañas de nuestro suelo
por robar un instante
de aire contaminado de poder
y de falsa riqueza.
Autora: Adriana Comán
lunes, 19 de agosto de 2013
"Perfumes"
Por el atardecer viaja
hacia mi, tu perfume,
olor a cordura,
olor a locura,
la semántica las enfrenta
y la pasión las hermana.
¿Qué significan las palabras
cuando amas?
Ellas pierden, se desmiembran.
Ellas ganan, se desgarran
como tus piernas contra mis muslos.
Los olores se saborean,
nos abrazan en la caricia,
nos impulsa a la pasión.
Sin lógica pero con sentido
nos almacenamos ahí,
en la atmósfera de los sentidos,
de los gemidos entrelazados
con olor a cordura,
con sabor a locura.
Autora: Adriana Comán
domingo, 21 de julio de 2013
"Resurrección"
Dejen morir al gaucho,
sus botas están cansadas,
la faca agotada
de tanto carnear vidalas.
Dejen morir al gaucho,
ya ni un árbol
ni una mora
le ha quedao al pobre,
ni bien se duerme
lo resucitan en canciones,
en poemas y como si eso juera poco,
le dan largas vidas en novelas.
Dejen morir al gaucho,
el cemento ha devorao
sus ilusiones,
les han tapao sus trincheras
con carreteras,
las chinas ya no amasan
al rescoldo.
Dejen morir al gaucho,
de vender humo a la capital
si aquí, en Santiago del Estero
ya está todo urbanizao,
lo reviven al pobre por necesidá
y por lo mismo negamos
a la escritura,
a la literatura actual.
sus botas están cansadas,
la faca agotada
de tanto carnear vidalas.
Dejen morir al gaucho,
ya ni un árbol
ni una mora
le ha quedao al pobre,
ni bien se duerme
lo resucitan en canciones,
en poemas y como si eso juera poco,
le dan largas vidas en novelas.
Dejen morir al gaucho,
el cemento ha devorao
sus ilusiones,
les han tapao sus trincheras
con carreteras,
las chinas ya no amasan
al rescoldo.
Dejen morir al gaucho,
de vender humo a la capital
si aquí, en Santiago del Estero
ya está todo urbanizao,
lo reviven al pobre por necesidá
y por lo mismo negamos
a la escritura,
a la literatura actual.
Autora: Adriana Comán.
domingo, 23 de junio de 2013
A Cincuenta años de la publicación de Rayuela
"Tercer Ojo"
a Julio
La pipa se ha quebrado,
no hay aire que impulse
el lamento,
los gemidos no calman
la angustia.
El tumor se ha apoderado
de la visión,
de la fantasía,
no quedan sueños,
no hay vigilias.
Ni un cirujano se aproxima,
el sudor nos ha invadido
casi sin tener sexo,
casi sin cigarrillos,
despuntando el último
vaso de licor,
en el insomnio de la poesía
aparece la creación.
Autora: Adriana Comán.
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